Tradicionalmente, las empresas han tenido que elegir entre la calidez de un humano (cara y lenta) o la rigidez de un chatbot basado en reglas (frustrante para el usuario). Tolvia rompe esta dicotomía mediante una arquitectura que combina la naturalidad de la IA generativa con la precisión de un sistema de nodos especializado.
A diferencia de otras soluciones que requieren meses de programación, Tolvia se configura mediante un plan de llamada similar a las instrucciones que recibiría un nuevo agente humano. Se nutre de la documentación de tu empresa y tus preguntas frecuentes actuales para empezar a operar.
Lo más disruptivo es su aprendizaje continuo:
Uno de los grandes miedos al usar IA generativa es que el sistema invente información. Para evitarlo, la arquitectura de Tolvia no es un único modelo de lenguaje abierto; es un sistema de cientos de nodos y agentes especializados. La IA generativa se utiliza solo en la "capa final" para que la conversación suene natural y humana. El "trabajo pesado" de seguir instrucciones, validar datos y consultar manuales de soporte lo realiza una estructura lógica subyacente que garantiza una precisión máxima y minimiza errores.

Eliminamos la pérdida de llamadas o mensajes en picos de demanda o fuera del horario comercial.
Para garantizar que el soporte sea excelente, incluimos un sistema de observadores y evaluadores en tiempo real. Estos agentes de IA monitorizan el 100% de las conversaciones para verificar que se sigue la guía de estilo, medir el sentimiento del cliente y detectar cualquier interacción problemática antes de que escale. Es, en esencia, tener un equipo de control de calidad trabajando a una escala imposible de alcanzar para los humanos.